¡Nuestra guía para jugar y cuidarnos!
Le hacemos cariño con cuidado, como a un peluche.
Cuando está en su cama o casita, la dejamos descansar.
No le tiramos la colita ni las orejas. ¡Son delicadas!
Si nos muerde jugando, decimos "¡Ay!" y paramos un ratito.
Le escondemos premios en el pasto y le decimos "¡Busca!".
Nos alejamos y la llamamos con alegría. ¡Le damos un premio si viene!
Jugamos con su cuerda, pero siempre con cuidado y suavidad.
Ponemos música y bailamos. ¡A la perrita le encantará la energía!
Le ponemos comida rica a su juguete para que se entretenga.
Con un premio en la mano, le enseñamos a sentarse. ¡Qué matea!